Víctor Quirós, directivo del Centro para el Voluntariado Europeo

«En España tenemos una visión del voluntariado que no tienen otros países»

 En Entrevistas
Víctor, en una de las sedes de Cruz Roja

El 14 de septiembre del pasado año, algo cambió para el voluntariado que se realiza en Europa. Ese día se celebró en Berlín la Asamblea General del Centro para el Voluntariado Europeo (CEV), un organismo que reúne a las principales plataformas de voluntariado de los países miembros de la Unión Europea. Uno de los temas que se abordaron fue el futuro del voluntariado, al que se le dio forma a través del Plan de Voluntariado 2030. Esta es la hoja de ruta que marcará las metas de la labor solidaria en los próximos años y aquel encuentro supuso el pistoletazo de salida para iniciar su ejecución.

Una de las personas que participaron en aquella Asamblea fue Víctor Quirós (Madrid, 1970). Desde aquella fecha, él es el representante de la Plataforma del Voluntariado de España en el CEV. A su trabajo en Cruz Roja y su rol como vicepresidente de la Plataforma de Entidades de Voluntariado de la Comunidad de Madrid (FEVOCAM) unió este nuevo rol para seguir participando en todos los procesos del voluntariado. Tras más de 25 años siendo parte del ámbito de la solidaridad, pone su vista en el futuro para diseccionar en esta entrevista hacia dónde se puede dirigir el voluntariado a partir de los trabajos desarrollados desde el CEV.

Su trayectoria gira en torno al tercer sector y la acción solidaria, ¿qué le mueve a dedicarse a este ámbito?

Después de terminar mi carrera de Psicología Industrial, estuve en varias organizaciones de voluntariado. Me incorporé a Cruz Roja y me cambió la vida al conocer la labor que realizaban los voluntarios y voluntarias en la organización. Descubrí algo impresionante: cómo personas muy heterogéneas querían hacer algo por otras personas. Fue algo que me llenó mucho. Salió una oferta de trabajo y dejé la multinacional en la que estaba. A partir de ahí estoy en el mundo de la solidaridad.

¿Cuál es la idea del voluntariado en la que cree?

Durante estos años me he dado cuenta de que el voluntariado es la forma más loable de participación ciudadana para aquellas personas que quieren hacer algo para ayudar. En todo este tiempo ha habido una evolución del compromiso y de la sociedad en sí, y lo que sí tenemos que hacer las entidades de voluntariado es darle, a las personas que quieren colaborar en labores concretas, la oportunidad de participar.

El pasado año entró en la Junta Directiva del Centro para el Voluntariado Europeo, ¿qué supone este cargo para usted?

Sobre todo, es un reto porque es muy importante que, desde la Plataforma de Voluntariado de España, podamos participar en políticas europeas, tener relación con otras plataformas nacionales de otros países y que podamos aprovechar sinergias y oportunidades con ellas. Tengo que agradecer al presidente de la PVE que me propusiera para este puesto.

Desde esta posición más amplia, ¿cómo se valora la acción voluntaria en España frente a la que se realiza en otros países europeos?

En base a los números que manejamos, podemos decir que la sociedad española es muy participativa frente a otros países europeos. Tenemos una visión de voluntariado global que va más allá de la que tienen otros países donde están poniendo el foco específicamente en el voluntariado social. Otra diferencia que he constatado es que la plataforma nacional o las plataformas regionales están muy estructuradas y desarrolladas en España cuando en otros países no tienen ese desarrollo.

¿Qué lugar ocupa el voluntariado en un momento de crisis y conflicto como el que está atravesando Europa?

Está ocupando un lugar muy importante, tanto en lo que ha sido la crisis del covid como en lo que está siendo el conflicto en Ucrania. En este último caso hemos visto que hay muchas personas que se solidarizan y están haciendo muchas actividades dentro y fuera de las fronteras de Ucrania. Hay un gran movimiento solidario y la labor que se está realizando por parte del voluntariado es enorme. Lo vemos fácilmente cuando llega población ucraniana a un país.

¿Qué tipo de iniciativas llevan a cabo desde el CEV?

Trabajamos mucho para establecer reconocimientos de competencias de voluntariado y que sean algo homogéneo a nivel europeo. También fomentamos el voluntariado familiar, con el que damos la oportunidad a familias enteras de hacer actividades en organizaciones de voluntariado, y tratamos que las labores que desarrollan las personas en sus voluntariados estén vinculadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Otra de nuestras metas es conseguir que el 2025 sea el Año Europeo para el Voluntariado.

¿En qué repercuten estas acciones en el voluntariado que se pueda realizar desde nuestro país?

Además de fortalecerse las plataformas que estamos presentes, todas las políticas que podamos establecer a nivel europeo repercuten en las políticas nacionales y, cuando se ponen en marcha, repercuten directamente en el voluntariado. Por ejemplo, si ponemos en marcha el Plan de Voluntariado 2030 va a repercutir en las labores que se realizan, las propias organizaciones, la interacción entre ellas y las instituciones… todo lo que se hace tiene un efecto para los países que estamos dentro del Centro para el Voluntariado Europeo.

¿En qué consiste este Plan de Voluntariado 2030?

Se aprobó en 2021 y sirve de guía para que plataformas y representantes políticos impulsen el voluntariado y logre su máximo potencial a través de líneas estratégicas como el empoderamiento o la inclusión y la independencia del compromiso. Lo que perseguimos es compartir la visión de que las personas voluntarias no son solo un recurso, sino que también ocupan un lugar muy importante en el engranaje social. La idea es dar difusión a este plan en los próximos meses y concretar las acciones que desarrollaremos a nivel nacional y territorial, y para ello ya estamos trabajando con la Plataforma Andaluza de Voluntariado y la Federació Catalana de Voluntariat Social, también integrantes de la Junta Directiva del CEV.

¿Qué objetivo está especialmente destacado en su agenda?

Creo que un reto muy importante es que desde las plataformas de voluntariado seamos capaces de trabajar con las universidades y los centros escolares para dar a conocer a jóvenes y menores la oportunidad que supone el voluntariado. Así podrán aprender actividades de manera que, una vez sean mayores, estas personas ya estén sensibilizadas y puedan incorporarse como voluntariado para ayudar a otras personas vulnerables. Es una labor de sensibilización que tenemos que trabajar junto a la Administración.

Otro de los grandes retos para el futuro, aunque no esté totalmente establecido en la Ley de Voluntariado, es favorecer el bienestar y el cuidado del voluntariado. Muchas veces, las personas que están en las entidades soportan situaciones bastante difíciles y tenemos que velar por que tengan los recursos adecuados.

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