“El voluntariado adapta el sistema a las personas y no al revés”

Héctor Colunga tiene un historial de activismo a la altura de su humildad y una capacidad de comunicar totalmente fuera de lo común. Hablar con él es recibir perla tras perla sobre las claves de cómo mejorar el mundo. Su meta básica es la igualdad a través, precisamente, de la aceptación de la diversidad. Por otro lado, Héctor lo mismo puede ser vicepresidente de EAPN Asturias, premio Princesa de Girona, director de Mar de Niebla que arremangarse como otra persona voluntaria más. Y eso da una perspectiva realmente impresionante que transmite con esta claridad…

 En Entrevistas

Por Javier Aymat

¿Qué crees que se puede hacer para que la sociedad tome un papel de empoderamiento y se convierta en una ciudadanía más activa?
Se tendrían que hacer muchas cosas. Lo primero, tomar conciencia de que la sociedad es capaz de hacer proyectos. Muchas veces a los partidos políticos, a las administraciones, a las entidades, e incluso a las propias personas, nos cuesta entender que tenemos la capacidad  y el deber de mejorar las cosas.

Al fin y al cabo, sólo lo que hace la sociedad es lo que prevalece. Los cambios sólo se producen cuando la sociedad lo reclama, no cuando una sola persona, o grupo de personas, quiere que algo ocurra. Tiene que ser la masa social la que lo reclame.

'Para que la sociedad pueda actuar, se necesitan potenciar condiciones que la gente quiera pueda y sepa el cómo hacerlo. Muchas veces nos falta el procedimiento para fomentar esa acción' Clic para tuitear

Has dicho en alguna ocasión que aquello de “No nos representan” que enarbolaba el 15-M significaba que la gente no veía las puertas abiertas. Y esto lo enfocabas incluso referido a las propias entidades del Tercer Sector. ¿Cómo crees que están esas puertas ahora?
Ese mensaje era, en principio, claramente dirigido a los gobiernos. Pero, por otra parte, la sociedad ha tenido que buscar un lugar más anárquico para protestar y proponer. Y eso quiere decir que antes las entidades no estábamos sintonizados con la realidad en la que la sociedad se movía.

Pasado un tiempo sí hemos sido más conscientes de esa realidad. Necesitamos que la sociedad se implique y para eso las entidades tenemos que ser más permeables a lo que venga de fuera a adentro.

Por una parte, no hay que tener miedo a que la gente proponga y haga, que las personas que participan en proyectos puedan crear sus propios procesos. Por la otra, las administraciones, que son las garantes de todo esto, también deben creer en ello y fortalecer a las entidades del Tercer Sector para que puedan existir. Porque muchas veces las administraciones empujan a las entidades a ser prestadoras de servicios.

A las administraciones les viene bien eso porque tienen a las entidades bien atadas y controladas. Y ahí pierdes un capital humano importante de organización y de participación social. Si las administraciones quieren realmente una sociedad proactiva, tienes que fortalecer a las entidades, dejar que haya gente que pueda dinamizarlas.

'Desde la propia administración se deberían prestar esos entornos de apoyo, no criminalizar el trabajo que se está haciendo' Clic para tuitear

En la Plataforma del Voluntariado nos estamos centrando en lo que el voluntariado puede aportar a las propias personas voluntarias con herramientas de certificación como Volplus. ¿Qué les dirías a las personas voluntarias que van a aprender en estos espacios de reunión?
A mí me gusta ligar mucho el voluntariado con la acción transformadora. Estas personas están entrando en un entorno en la que se adquieren competencias colectivas.

El sistema educativo formal, incluso el laboral, intenta que las personas adquiramos competencias. Lo que ocurre es que vivimos en colectividad y estas competencias colectivas supone que haya un pegamento en la sociedad. Nos sitúa, nos contextualiza.

'Cuando una persona entra a echar una mano en un comedor social, o en una entidad de apoyo a personas con diversidad funcional, sale de su yo y se sitúa en un nosotros o nosotras muy diferente' Clic para tuitear

Eso activa el pensamiento crítico porque empiezas a ver cosas que no deberían ser así. Entiendes que hay una concatenación de cosas que hacen que una persona, por ejemplo, se vea obligada a migrar.

Por otro lado, si haces una acción concreta tipo operación bocata, operación kilo, recoger firmas para una campaña, te das cuenta que detrás de eso hay todo un trabajo colectivo. Además te das cuenta que hay un engranaje de roles y de personas que están con un objetivo común, que si se organizan bien te das cuenta de que la fuerza colectiva y colaborativa es mucho más fuerte que la individual. Eso aparte de crear una generación de arraigo, de pertenencia, de mirada comunitaria…

Aparte de la comparación con el aprendizaje tradicional ¿Crees que el aprendizaje en el voluntariado es cada vez más moldeable?
En las organizaciones más grandes especialmente había un procedimiento muy rígido y eso está cambiando. Antes no te podías salir de los renglones. Ahora hay modelos mucho más permeables a la participación de la gente, a sus proposiciones, a lo que es la participación social realmente. Toda esa permeabilidad es la que consigue obtener todas esas competencias.

Y es lógico porque los sistemas se tienen que adaptar a nosotros, no nosotros a los sistemas. Y, en ese sentido, las entidades tenemos mucha más capacidad de adaptar los sistemas a las personas. De hecho, el voluntariado adapta el sistema a las personas y no al revés.

¿Y cómo ves que esta adaptación se puede reflejar en los problemas de igualdad?
Pues, por ejemplo, en el sistema educativo hay que pasar por A B C D…

Pero hay gente que se cae en la A o en la B. Y muy pocos llegan a la D. Entonces se tiene que adaptar las personas al sistema o el sistema sacar partido de las potencialidades de las personas para, así, realmente vivir procesos de bienestar educativo.

'Un sistema rígido en el que las personas se tienen que adaptar a él siempre va a excluir a personas. Porque no todos somos iguales ni tenemos los mismos ritmos, ni las mismas capacidades' Clic para tuitear Hay que saber crecer en el aprendizaje y aprovechamiento de esa diversidad. Porque la diversidad es enriquecedora.

Eso es clave a la hora de las administraciones creen sistemas que realmente transformen. Esa es la manera de tener una sociedad inclusiva e igualitaria.

Por otro lado, hablando de esto mismo el otro con día Blanca Cañedo-Argüelles, responsable de la Fundación Mar de Niebla, nos decía que ser solidario no es sólo pagar impuestos. ¿Qué opinas de eso?
Los impuestos no son un principio de solidaridad. Es un principio de justicia. El código postal marca mucho las oportunidades que va a tener una persona. Son líneas de salida muy diferente. Lo justo es equilibrar esos puntos de salida.

Una de las cosas más importantes que están pasando con el Tercer Sector es la mirada hacia la desigualdad. Cuando entendemos que eso influye en todo vas dándote cuenta que puedes cambiar modelos de consumo, relacionales y, así, cambias tu cultura y tu manera de ser. Y eso es mucho más que solidaridad. 'La solidaridad puede quedar una limosna o en un sentir que hay que cambiar socialmente, a niveles relacionales, de consumo, de no cargarnos el planeta etc…' Clic para tuitear

Eso dentro de nuestras incoherencias porque no podemos ser perfectos pero lo importante son esos poco micro-cambios que provocan los grandes cambios sociales.

La visión de un mundo mejor has dicho en alguna ocasión que partió de tu propia casa. Allí te enseñaron a ayudar y colaborar ¿Crees que está ahí la semilla fundamental?
Puede ser una de ellas. Yo vengo de un entorno humilde en la que me ha tocado bregar con cosas y en las que me han servido de modelo de referencia. En mi caso la semilla brotó pero podía haber sido que no. También puede brotar por un viaje que has hecho con unos amigos o por cuestiones que le han tocado vivir. Pueden potenciar o no una mirada.

Lo que importa es que puedan tener acceso a que eso pueda darse. Pueden ser por modelos que tengan en casa o en los entornos jornales o por la acción de la administración potenciando todas estas historias.

¿Qué importancia das a los ritmos para cambiar el mundo?
En ese sentido, yo no puedo pretender cambiar el mundo mañana. Además si fuera así sería malo porque sería un poco lo de los políticos que dicen que esto tiene que ser como yo quiero que sea.

Si yo en el proceso de soñar no aprendo a hacer pequeñas cosas nunca voy a aprender el potencial que tengo. 'Es importante que personas que estamos en entidades primero generemos micro-experiencias, generemos pequeños laboratorios donde la gente va experimentando' Clic para tuitear Allí es donde se viven las escalas de aprendizaje.

Todas las teorías del cambio lo dicen. Los cambios no se producen en dos o tres años, se cocinan a fuego lento. No se puede ofrecer las bondades de la cocina saludable mientras en verdad estás dando una hamburguesa comida rápida.

¿El voluntariado, quizás, puede llegar un día a evitar males más que a funcionar de apagafuegos?
Bueno, hay distintos tipos de voluntariado. Hay gente que se siente más realizada actuando en una acción directa interviniendo en contextos complejos. Otros actúan en contextos más de preventivos, de promoción, más de reivindicación.

El problema con el voluntariado es que a veces lo urgente nos desvía de lo importante'El problema con el voluntariado es que a veces lo urgente nos desvía de lo importante' Clic para tuitear Y como hay una limitación de recursos, lo urgente es lo primero que se atiende. Si hay un terremoto hay que intervenir pero también hay que tener recursos para que no vuelva a ocurrir. Eso en muchas ocasiones requiere de visión. Quien redistribuye los recursos tiene que  tener esa visión para ir hacia los derechos, para ser más preventivo.

En voluntariado sí tenemos esa mentalidad de que, creando una campaña de sensibilización, estamos consiguiendo mucho. No sólo se trata de poner comida en un plato. Ambas son muy importantes pero tiene que a haber un equilibrio entre la atención a la urgencia, no siempre estar haciendo lo mismo.

¿Qué te parece que las figuras mediáticas participen en actos de voluntariado o que entidades financieras estén detrás este tipo de campañas?
Las cosas no se pueden coger con papel de fumar. El mundo es complejo. No hay cosas cien por cien buenas ni malas. Puedes perseverar en tu coherencia viviendo en lo alto de una montaña y totalmente alejado de la realidad.

Hay entidades financieras que apoyan proyectos sociales y que, a la vez, alguien pueda decir: “¡Joder, es que también   llevan a cabo desahucios!”. Pero lo importante es que, en el proceso, eso no te cambie a ti y no evite tus objetivos.

Siempre y cuando esos fondos lleguen a proyectos que tú estás construyendo con la idea de transformar, siempre que  esas entidades no entren a decirte lo que puedes y no puedes hacer, creo que es una forma hábil para avanzar. Si no, no tenemos herramientas.

'Si hay una campaña apoyada por personalidades lo importante al final es que sume. Necesitamos sumar para poder multiplicar porque si no acabamos restando, dividiendo, rompiendo…' Clic para tuitear

Si tú tienes claro el bien común vas hacia eso, aceptas el mundo como algo muy complejo, y no te desvían otros factores.

Muchas gracias Héctor, ha sido un placer escucharte… Sólo una curiosidad más ¿para cuándo un libro con todas estas ideas?
(risas) Lo pensaré. La verdad que ahora no tengo tiempo. Tendría que reunir además muchos testimonios interesantes de muchas personas.

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