“España es el país de la Unión Europea que más dinero gasta por habitante en el juego”

José Luis Rabadán Rituerto, riojano y médico de profesión, se ha convertido a lo largo de los años en uno de los mayores expertos de España en adicciones con o sin sustancia. Por ello, es miembro de la Comisión Permanente de la Red de Atención a las Adicciones (UNAD) y preside la ARAD. A colación de las protestas de la última semana sobre la proliferación de casas de apuestas en este país, Rabadán da su visión sobre el estado de la adicción patológica al juego en la actualidad…

 En Entrevistas, Nuestras Entidades

Por Nicolás Alba

¿Qué entiende usted por una adicción?

La adicción es lo que se produce en un organismo tras la repetida exposición a una sustancia o a un comportamiento. El consumo de la sustancia o realizar el comportamiento siempre es placentero. Por ello, no repetir la toma de esa sustancia o realizar ese comportamiento nos produce una cierta inquietud o un cierto malestar. Sólo se elimina dicho malestar volviendo a consumir la sustancia o volviendo a repetir el comportamiento.

¿Cuándo se cruza la línea entre un hábito y una adicción?

Lo primero que tenemos que hacer es definir la palabra hábito. Hábitos hay muchísimos que repetimos en nuestra vida y la mayoría de ellos no son nocivos para nuestra salud. Forman parte de nuestra vida cotidiana. El problema viene cuando hablamos de sustancias o comportamientos nocivos que alteran nuestro funcionamiento cerebral normal.

Ahí hablamos de una adicción. Otro punto que diferencia a la adicción es que se reitera en el tiempo pese al conocimiento de la persona de las consecuencias nocivas en todos los ámbitos: en el psicológico, en el físico, en el social o en el familiar que le produce repetir ese comportamiento. Por último, en la adicción a una conducta o al uso de sustancias es la pérdida de control sobre ellos.

¿Qué es una adicción sin sustancia?

Cuando hablamos de adicciones sin sustancia, nos referimos a muchos comportamientos que producen placer porque si no, no se explicaría esa adicción. Estoy hablando a la adicción al trabajo, al sexo, a las compras y, sobre todo, lo que está ahora más en la opinión pública son las adicciones al juego: la ludopatía y el juego patológico principalmente y, entre los jóvenes, las adicciones a las apuestas online deportivas.

¿Usted qué considera más perjudicial: una adicción con sustancia o una sin sustancia?

Depende de cada persona y de las consecuencias que tengan las adicciones en cada una. Habrá personas que pese a usar ciertas drogas pueden mantener un comportamiento más o menos normal. Sin embargo, hay personas que pierden los papeles y son muy impulsivas ante esa sustancia o ese comportamiento.

Por eso, depende mucho de la persona, sobre todo de su vulnerabilidad personal. Esta vulnerabilidad explica que habiendo drogas fáciles de adquirir o comportamientos que generen adicciones de fácil acceso, la mayor parte de las personas las pueden utilizarlos con las limitaciones que cada una se imponga. Sin embargo, hay otras personas que por esa vulnerabilidad personal tienen una predisposición a sufrir alguna lesión de este tipo.

¿Cuál es la adicción sin sustancia más común en personas mayores de edad?

La adicción sin sustancia más común en personas mayores es a las máquinas tipo B, es decir, a las tragaperras que hay en los en los bares. Por darte algún dato, en el último perfil de las personas adictas según un estudio que presentamos desde la UNAD el pasado agosto, de las 48.000 personas atendidas por la UNAD, 1.147 era por adicciones sin sustancia, sobre todo, por el juego patológico.

De estas 1.147 personas, el 11 % eran menores. Es importante destacar que esto es una fotografía de lo que nosotros hemos visto. Es decir, que 1.147 personas supongan un porcentaje pequeño en relación al total no significa que haya pocas personas que tienen este problema.  Significa que son las personas que han venido en busca de ayuda en nuestras instituciones porque en el Estado español hay otras asociaciones de ayuda a las que se puede recurrir.

Aun así, en general,  nos está costando hacer entender a la gente que también ayudamos a personas con problemas de adicciones sin sustancia De hecho, la confederación de empresas del juego habla de que, según los datos, hay poca gente adicta. Sin embargo, yo les diría que todas las personas que están en instituciones de ayuda son personas adictas, pero no están en nuestros centros todas las personas adictas que hay realmente.

¿Qué síntomas comunes se pueden presentar en las personas que tengan adicciones sin sustancia?

Es muy difícil hablar de patrones comunes cuando hay tal variedad de adicciones sin sustancia. Pero si nos centramos en la que tiene más demanda de tratamiento, el juego, las personas que rodean a la persona adicta tienen que estar atentas a los gastos excesivos que hagan, a la solicitud de créditos rápidos, al ver el nerviosismo en la persona cuando pasa delante de un salón de juegos y a un cambio de su comportamiento.

Eso es lo que nos puede dar pautas de qué es lo que lo pasa a una persona que está empezando a jugar. Nosotros, desde UNAD, queremos visibilizar este tipo de adicciones y  que las autoridades reconozcan de forma activa el problema. De forma activa proactiva, no sólo en bonitos discursos. Se necesita una regulación.

Nos parece muy grave que figuras públicas, sobre las personas del mundo deportivo, estén colaborando con sus con sus imágenes y con mucho dinero en apoyar este tipo de apuestas deportivas.

¿Se puede comparar la adicción actual al juego con la crisis de adicción a la heroína en los años 80?

No me atrevería a decir que la adicción al juego va a ser como la crisis de la heroína porque no hay que ser alarmistas, sino realistas. Lo que está claro es que la política tiene que hacer cosas antes de que sucedan estas crisis. De este modo, cuanto más hablemos del tema de la ludopatía, más personas se van a sensibilizar y más personas van a acudir los centros en busca de ayuda.

Tenemos que manejar los datos, hacer observaciones y, sobre todo, denunciar que es algo que va a tener una importante por varias razones: La facilidad para para poder jugar, la proliferación del número de casas de apuestas y la aparición de los smartphones a través de los cuales se puede jugar 24 horas al día durante todos los días del año.

¿Qué perfil tienen las personas adictas al juego?

Antes eran hombres entre 40 y 50 años, que jugaban en los bares y lo asociaban al alcohol. No obstante, vemos una nueva generación de ludópatas que si no hubiera sido por estas facilidades de acceder al juego y por la publicidad de las apuestas deportivas seguramente no se hubiesen vuelto adictos al juego.

Me refiero a personas jóvenes entre 26 y 33 años, principalmente hombres, que juegan a las apuestas deportivas, ya que creen que saben mucho de fútbol. Les parece facilísimo apostar por el resultad de un partido Real Madrid-Granada, por ejemplo.

Pero hay que tener en cuenta que la banca siempre gana y que en todas son apuestas gana la banca, los impuestos que cobra el Estado y el que pierde es el que está poniendo el dinero. España es el país de la Unión Europea que más dinero gasta por habitante y año en el juego y uno de los primeros en el mundo. Creo que hemos llegado tarde a lucha contra esta adicción, pero por lo menos tenemos que llegar.

¿Qué hay de las personas menores con problemas de adicciones sin sustancia?

Según un estudio que hace cada 2 años el Plan Nacional sobre Drogas, entre los adolescentes de 14 a 18 años, el 6,4% juegan dinero en Internet y el 13,6% fuera de Internet, pese a que los niños y las niñas tienen prohibido el acceso al juego, pero sin embargo están accediendo.

¿Qué se puede hacer para luchar contra la adicción al juego?

Es un adicción que apenas está empezando a sensibilizarse socialmente. Es una labor que en la UNAD la queremos abanderar. Queremos dar datos reales y hacer influencia sobre los gobiernos para que hayan limitaciones.

Pese a esto, es cierto que ya está habiendo una reacción social. Por ejemplo, el pasado domingo 6 de octubre hubo una jornada de movilización nacional en capitales de provincia españolas protestando contra la apertura de salones de juego, que se están convirtiendo en un auténtico problema.

Además, estos salones de juego están puestos estratégicamente en barrios con menos poder adquisitivo como Vistalegre, Carabanchel, Aluche, Altozano o Usera para jugar con la falsa ilusión de las personas menos pudientes de que apostando van a mejorar su situación económica. Y realmente lo único que hacen es aumentar su precariedad paradójicamente. La estrategia la están llevando los 64 operadores del juego que hay en España.

Aun así, no sólo desde la UNAD hemos denunciado esto, por ejemplo, otras organizaciones como la Defensora del Paciente, en una carta al Fiscal General del Estado en julio de este año le pedía que actuase contra la proliferación de las casas de apuestas en lo barrios y lo calificaba como un problema nacional.

El Defensor del Pueblo, en mayo de este año, hablaba de que tenía que prohibirse la publicidad del juego y apuestas porque había recibido muchísimas quejas de ciudadanos y que había que proteger a los menores y a las personas vulnerables.  En definitiva, decía que que era un asunto de salud pública. Por ello, no estamos no estamos solos pero está claro que somos la parte más débil del sistema.

¿Por qué?

Porque los empresarios del juego tienen un gabinete de prensa perfectamente organizado que contesta rapidísimamente a todo esto sin cortarse, al Defensor del Pueblo le pusieron verde, por ejemplo.

Además manejan muchos medios económicos y son capaces de contrarrestar cualquier argumento. Por ello somos los eslabones débiles de la cadena.

Pese a eso, hacemos reuniones con personas de los Gobiernos para indicarles nuestra preocupación y demandas. No obstante, los empresarios del juego en la anterior legislatura se reunieron con 96 políticos. Ellos sí que hacen lobby. Por ejemplo, el ex ministro de Justicia Rafael Catalá es asesor de Codere.

Al final nos gastaremos más dinero en atender a las personas con adicciones al juego que el dinero que haya producido el Estado con las casas de apuestas.

Para finalizar, ¿cuál puede ser la labor de una persona voluntaria en organizaciones que luchan contra las adicciones?

Todas las ONG que pertenecen a UNAD tienen voluntarios. Es algo que nos parece nos parece importante. Esto nos distingue del sector empresarial. Además, no buscamos beneficios, sino un beneficio social. Dependiendo de cada organización el voluntariado puede tener un papel u otro.

Hay organizaciones en las que no les parece adecuado que las personas voluntarias estén en contacto directo con los usuarios y se quedan en otros en otras funciones muy importantes de asesoramiento económico, planificación, marketing, etc. Y hay oras organizaciones que sí usan personas voluntarias, formadas previamente, para que sepan hacer bien su trabajo con las personas con problemas de adicción.

No me atrevería a decir al porcentaje de personas voluntarias que trabajan en nuestras organizaciones, pero sí te puedo decir que es la base del movimiento social. Cuando empezó esta lucha contra las adicciones (Yo llevo en ella 32 años), las personas voluntarias eran fundamentales en las organizaciones pioneras en este ámbito.

Han ido pasando los años y lógicamente los equipos han tenido que profesionalizarse para dar un mejor servicio a las personas usuarias pero nunca jamás se ha perdido ese aspecto voluntario. En UNAD, en concreto, en la Junta Directiva y la Comisión Permanente somos personas voluntarias.

Y lo más importante, si estas organizaciones sólo estuviesen formadas por profesionales sin personas voluntarias, perderían la conexión con la sociedad.

 

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