En el contexto de la celebración del Día Mundial de la Investigación en Cáncer, la AECC y su Fundación Científica han organizado ayer miércoles en Bruselas un Diálogo Estratégico sobre Investigación del Cáncer en Europa. El encuentro ha reunido a representantes de instituciones europeas y personas expertas en la materia para analizar las prioridades que deben marcar el futuro de la investigación oncológica.
Durante el acto se puso de manifiesto la necesidad de que la investigación en cáncer tenga más financiación, que sea estable y que se mantenga en el tiempo. Al acto institucional asistieron, entre otros, Enrique Terol, Representación Permanente de España ante la UE; María Pilar Aguar, Directora de DG RTD y Susana Rives, Hematóloga pediátrica, Jefa de la Unidad de Leucemias y Linfomas del Pediatric Cancer Center Barcelonau.
Voluntad política
“La pandemia nos enseñó que la investigación salva vidas cuando existe voluntad política para priorizarla. Europa no puede esperar a tener una nueva crisis para actuar. Debemos garantizar que la salud y el cáncer, como una de las principales causas de muerte, siga siendo una prioridad estratégica. Europa puede ser más competitiva y, al mismo tiempo, más justa en salud. Para conseguirlo, debemos proteger la continuidad de la investigación contra el cáncer, medir el éxito por su impacto en los pacientes y garantizar que ningún ciudadano quede atrás por el lugar en el que vive”, señaló Ramón Reyes, Presidente de la Asociación Española contra el Cáncer y de la Fundación Científica.
Posteriormente, se celebró el acto central del Día Mundial presidido por Su Majestad la Reina, Presidenta de Honor Permanente de la Asociación Española Contra el Cáncer y de la Fundación Científica, donde se abordaron cuestiones clave como la relevancia de la investigación clínica o los desafíos y oportunidades de diseñar la investigación con y para los pacientes.
Salvar vidas
«La investigación ya no es una promesa futura: la investigación ya salva vidas, cada vez más y para que siga haciéndolo, debe ser estable, contar con inversión, con la colaboración público-privada, y -algo vital en lo que también hemos insistido en estos 10 años- tiene que ser universalmente accesible; el cáncer avanza y sigue sin discriminar, le da igual de dónde somos o en qué situación vivimos. Es importante que el progreso científico y la equidad social vayan de la mano. Y hago una mención aquí al cáncer infantil, que requiere una atención especial no sólo por ser considerado una patología de baja prevalencia, sino por el impacto que tiene en vidas que apenas acaban de empezar.» trasladó la Reina en su intervención.
