‘Viruslocura’

 En Opinión
JOSÉ MANUEL GONZÁLEZ HUESA, periodista

El mundo cambia a pasos agigantados. El siglo XXI no tiene nada que ver con épocas anteriores. Hoy existen dos factores que alteran nuestra vida normal: la globalización y la forma de comunicarnos. En este escenario, las nuevas tecnologías juegan un papel fundamental. Hoy todos estamos conectados a través de cualquier sistema operativo. Conocemos lo que pasa en cualquier lugar del mundo casi al instante, pero ¿qué conocemos de verdad sobre lo que está ocurriendo?

El fenómeno del coronavirus se encuentra bajo estos parámetros. Empezó en diciembre de 2019 en China. No sabemos su origen, pero sí conocemos que los coronavirus están en los mamíferos, como los murciélagos, posibles transmisores de este virus. Su propagación fue rápida en un país sin control sanitario, con mercados de animales vivos y con falta de transparencia de sus autoridades.

La globalización provocó que se trasladara a todo el mundo. Y a partir de ahí se generó una alarma en la población. El número de fallecidos provoca tal ansiedad de información que todos queremos saber qué pasa y cuándo saldremos de esta situación.

El miedo es libre y el nerviosismo puede paralizar a la humanidad. Aquí entra con fuerza el papel de los medios de comunicación, más relevantes que nunca. Y más ahora en el actual proceso de vacunación. Los medios de comunicación empezamos hace un año a teletrabajar, confinados en casa y preparados para ser más periodistas que nunca. Desde entonces no hemos parado de dedicarnos a nuestra profesión a todas horas y todos los días. Lo importante es que la sociedad siga confiando en nuestro trabajo.

Pero este añito de pandemia no lo vamos a olvidar nunca. Cada uno de nosotros podríamos escribir un libro sobre nuestras vivencias. En nuestra memoria queda imborrable una fecha y una decisión: el 14 de marzo de 2020,  cuando el Gobierno aprobó la declaración del Estado de Alarma. Ha pasado un año y los políticos no paran de cometer errores. Las opiniones de los expertos quedan siempre relegadas. Hay que dar importancia a lo relevante y centrar al paciente en el proceso de toma de decisiones.

No somos invencibles, sino vulnerables. Necesitamos investigar más, y un ejemplo son las vacunas anti Covid-19 en apenas un año. La ciencia nos puede ayudar a superar las dificultades porque sin investigaciÓn no es posible sacar adelante la humanidad.

Mientras tanto, las diferencias sociales se están agudizando, lo que genera un grave problema social para las personas sin recursos. Son más necesarios que nunca los planes de contingencia, porque nadie puede pensar que no puede volver a repetirse una situación similar. Tenemos que diseñar planes de respuesta rápida y globalizada para afrontar nuevos retos como este. Ese es nuestro desafío. Estamos cerca de la viruslocura, pero entre todos podemos vencerla, como San Jorge venció al dragón.

 

Las opiniones vertidas en los artículos de opinión de El Periódico del Voluntariado corresponden a los autores y autoras de los textos.

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