La pandemia incrementa el sentimiento de soledad y tristeza de la juventud

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Casi el 40% de los niños, niñas y adolescentes se sienten frecuentemente o muchas veces en soledad y un poco más del 50% expresa sentir bastante, mucha o muchísima tristeza, unos datos que ponen de manifiesto hasta qué punto la irrupción del coronavirus ha tenido incidencia sobre su bienestar emocional.

Estas son algunas de las conclusiones de la segunda edición del ‘Barómetro de Opinión de la Infancia y Adolescencia’, elaborado por Unicef y la Universidad de Sevilla, y que la agencia de la ONU para la protección de la infancia presentó este jueves en un encuentro virtual con los medios de comunicación.

El barómetro se elaboró entre octubre de 2020 y abril de 2021 a partir de un cuestionario ‘online’ en el que participaron 8.648 adolescentes con edades comprendidas entre 11 y 18 años de 109 centros educativos de toda España.

La pandemia y la subsiguiente crisis socioeconómica que ha provocado representan la principal preocupación de las personas encuestadas, seguida del abuso sexual a menores, el acoso escolar, el hambre y la pobreza extrema en el mundo.

Ello contrasta con los resultados del anterior barómetro -publicado en 2019-, en el cual la juventud situaba a la desigualdad de género, el machismo, la violencia de género y el hambre en el mundo como sus principales inquietudes.

Bienestar emocional

A pesar de que el nivel emocional de los jóvenes españoles es “medio alto”, se observa una ligera disminución en este parámetro como consecuencia de la falta de tiempo libre y de la precariedad para divertirse y salir con amistades que ha ocasionado la pandemia.

De hecho, un 40% confiesa sentirse en soledad, un 8% más que en 2019, mientras que más del 50% reconoce que sufre “bastante, mucha o muchísima tristeza”, un guarismo que ha experimentado un ascenso del 10% en los últimos dos años. Del mismo modo, casi el 50% de los niños y niñas presentan problemas para concentrarse.

El 24% señala que la pandemia ha empeorado su vida, frente al 33% que dice que la ha mejorado, como consecuencia del acompañamiento de sus familiares y de sus amistades.

Asimismo, este barómetro confirma que los efectos de la pandemia no han sido iguales para todas las personas. Los resultados nos dicen que los encuestados de menor poder adquisitivo y nacidos fuera de España, han sufrido en mayor medida las consecuencias económicas de la pandemia, presentan unos niveles ligeramente inferiores en su bienestar, cuentan con menos apoyo de las familias y amistades y se sienten menos parte y menos seguros en su centro educativo.

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