Entrevista a Ampara Valenzuela, voluntaria en la ONG Zerca y Lejos

“El voluntariado y la cooperación significan intención de cambio”

Amparo Valenzuela es periodista especializada en Derechos Humanos. Quienes la conocen aseguran que su carácter solidario es innato. Si escuchas con atención sus palabras, puedes comprobarlo rápidamente.

 En Entrevistas, PVE
Amparo Valenzuela en su visita al Machupichu
Por Talía Estévez

Esta solidaridad es la que la llevó hace cinco años a iniciarse en la tarea voluntaria en un proyecto con personas sin hogar. Más tarde, hace apenas tres meses, se fue a Perú para realizar su primer voluntariado internacional. Éste sólo ha sido el comienzo.

¿Qué te llevó a hacer voluntariado?

Supongo que el dedicar parte de mi tiempo a libre a conocer realidades que, de no ser por el voluntariado, no habría si quiera intuido. Es muy injusto que haya personas que hayan sido invisibilizadas por su forma de ser, pensar, actuar o sentir. 

¿Cuál fue tu primera experiencia como voluntaria?

Fue hace cinco años, con la ONG Solidarios por el Desarrollo. Es una organización que colabora con la Universidad Complutense, donde estudié. Me apunté con varias compañeras y durante dos años participamos dos tardes a la semana en el programa de acompañamiento a personas sin hogar. Teníamos una ruta establecida en la que ofrecíamos comida caliente y café a estas personas que con el paso de las semanas, acabamos convirtiéndonos en sus cómplices y confidentes. 

Actualmente estás colaborando con Zerca y Lejos, que trabaja en Perú y Camerún ¿Qué trabajo realiza tanto en España como fuera?

Zerca y Lejos es una organización muy pequeña que trabaja desde hace casi quince año en Camerún. En el extremo norte del país el trabajo que realiza está centrado en la educación y el acceso a agua potable; y en el sur del país se trabaja con la población Pigmea Baka con proyectos de promoción de la salud, educación, autonomía, defensa de los DDHH e infraestructuras de acceso al agua potable y saneamiento. 

Más recientemente, desde 2015 estamos presentes en Perú, al norte del país. En este proyecto es en el que he realizado mi primer voluntariado internacional. El trabajo que la ONG hace allí está relacionado con la salud, la educación por el desarrollo y la violencia intrafamiliar. En España participamos en la Clínica Cooperante de Lavapiés, donde promocionamos salud oral entre personas con pocos recursos o en riesgo de exclusión. El resto de actividades que realizamos aquí tienen que ver con campañas y eventos de sensibilización y recaudación de fondos que nos permitan seguir trabajando fuera de nuestras fronteras.

¿Qué implicación personal supone tu tarea voluntaria?

Me implico todo lo que puedo. Eso es algo que, personalmente, creo que es importante. Aunque sea algo voluntario, eso no merece que no demos todo lo que podamos de nosotros y nosotras mismas. Está claro, que tiene que gustarte y emocionarte lo que haces. El voluntariado y la cooperación significan voluntad de cambio. 

¿Cómo ha sido tu experiencia de voluntariado internacional? ¿En qué consistía?

Fue dura, pero maravillosa. Durante dos meses estuve en la Amazonía peruana, en la región de Loreto, al norte del país. Allí recogí información y documenté los proyectos que Zerca y Lejos desarrolla en la zona. 

Atardecer en el pueblo de Buenavista, Alto Nanay / Amparo Valenzuela

¿Qué condiciones tienen las personas en Perú que en España desconocemos por completo?

En concreto, en la zona en la que estuve las condiciones de vida eran muy diferentes a las que tengo yo viviendo aquí. Lo que mas me chocó fue la falta de acceso a la salud y a la educación que tienen las poblaciones alejadas de los centros urbanos. En la zona en la que actuamos hay menores que desde los 3 hasta los 18 años no reciben ningún tipo de educación porque el profesor, que es un funcionario, no quiere desplazarse a la zona. Y los padres y madres no tienen vías de comunicación para reclamar los derechos de sus hijos e hijas; la situación está estancada. Se trata de menores que tienen su destino escrito. Si son niños, trabajarán en la madera desde los 11 o 12 años, en el caso de las niñas, trabajaran en casa.

¿Qué importancia crees que tienen las ONG para el desarrollo en los territorios de destino?

Creo que tienen tanta importancia como la propia población de ese territorio. Creo que debemos acabar con la visión paternalista de “una ONG que va a un país a ayudar”. Lo principal y más importante para el desarrollo de la sociedad en la que se trabaja es que la población local esté implicada con la ONG. De esta forma el trabajo va a ser real y podrán verse resultados. 

¿Volverás a hacer un voluntariado internacional?

Sin duda. Actualmente sigo formándome y aprendiendo idiomas para poder ampliar las zonas de acción. Tengo África en el objetivo. 

Existe mucha polémica con el tema de las ONG, gente que las desprestigia y quienes creen que son imprescindibles ¿Qué opinas de este debate?

Muchas son imprescindibles porque, lamentablemente, hacen la labor que deberían hacer los estados y gobiernos. Creo que, como en todos los sectores, hay actos negativos que manchan el trabajo de muchas ONG pero no crean que sean representativos. Hay otro factor importante en este sentido y es que las ONG tienen ese componente reivindicativo que muchas veces no gusta oír.

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Foto: de Leo Cobo