La Red UNAD quiere alertar sobre la situación de las personas con problemas de adicciones en la crisis del covid19. Y advertir que es necesario establecer protocolos humanitarios que tengan en cuenta a una población que ya se encontraba en extrema vulnerabilidad antes de la pandemia.
Muchas personas con problemas de drogodependencias reciben actualmente atención en comunidades terapéuticas, viviendas o pisos que, aunque se mantienen abiertos (aproximadamente el 90% no ha cerrado), no pueden ofrecer sus servicios en condiciones seguras.
El personal que atiende estos centros, tanto contratado como voluntario, no cuenta con equipos de protección personal, lo que pone en grave riesgo la vida de las personas atendidas, muchas de ellas con patologías previas.
Por otra parte, muchas personas con problemas de adicciones se están quedando sin recibir sus tratamientos y sin apoyo. Abandonarlas como si no tuvieran ningún valor es inhumano.
Acceso a tratamientos
Es necesario que se adopten medidas para que puedan seguir accediendo a la medicación, como ocurre con el resto de la población.
UNAD, además, pide que los dispositivos que se han creado para atender a las personas sin hogar adopten medidas en este sentido. Porque es necesario garantizar el acceso a tratamientos con metadona para evitar el síndrome de abstinencia en estos duros momentos.
También deben tener acceso a otros fármacos que ya tenían prescritos, como tratamientos antirretrovirales, de atención a la salud mental, etc.
Desde Red UNAD se han identificados una serie de medidas urgentes destinadas a mejorar la situación de quienes tienen problemas de adicciones en estos momentos.
Una vez más, esta red de atención a las adicciones se pone a disposición de las administraciones autonómicas y locales y del Plan Nacional sobre Drogas para colaborar y garantizar la atención a miles de personas a las que no podemos olvidar en estos momentos.

