Juan Enterría Lastra, estudiante universitario y participante en eVAVOL

«La universidad me reconoce las competencias que adquirí al hacer voluntariado»

La Plataforma del Voluntariado lidera en España el proyecto eVA-VOL (e-validation of learning outcomes from volunteering) co-financiado por el Programa Erasmus+ que, a través de una plataforma online, proporciona herramientas y orientación para que las personas voluntarias puedan validar, en el ámbito de la educación formal, las competencias transversales desarrolladas en actividades de voluntariado.

El voluntariado otorga una oportunidad de obtener un valioso aprendizaje y las instituciones educativas pueden reconocerlo si es relevante dentro del programa de estudios.

 En Entrevistas, PVE

LAURA MONTALVO

Y lo reconoce, por ejemplo a través de créditos universitarios. Como ha hecho la Universidad de Oviedo con Juan Enterria Lastra, de 22 años, recién graduado en Ingeniería Mecánica y terminando otro grado en ADE, que está cursando un Máster en Ingeniería Industrial en esa universidad que le ha asignado dos créditos ECTS (que reconocen 50 horas de trabajo) por su labor como voluntario con la ONCE.

¿Qué tipo de voluntariado has realizado? 
Empecé en 2017 a colaborar con las actividades deportivas para personas con discapacidad visual de la ONCE. Mi voluntariado consiste en acompañar y apoyar a esas personas en las salidas, hacemos bicicleta tándem, piragüismo, correr, salidas en las montaña…Me apunté al programa y cuando necesitan que eche una mano aquí estoy. La ONCE contacta conmigo y participo siempre que he podido. Para ello me formaron con el curso de voluntariado y sobre cómo proceder con estas personas con esa discapacidad.
Imagino que en estos últimos meses, con la pandemia, ese voluntariado se ha visto afectado
Sí, el año pasado se pararon todas esas actividades, por la seguridad de las personas. Yo ya me he puesto a disposición de la organización que en cuanto se pueda aquí estoy para seguir participando, pero de momento no se puede salir en grupos, por las restricciones de movilidad es difícil organizar salidas, por seguridad… todo se ha complicado.
¿Qué te impulsó a hacer voluntariado?
Mi madre tiene una discapacidad visual y además de ser usuaria de la ONCE, ella es voluntaria. Participa en cosas de lectura y acompaña a otras personas ciegas en actividades que sí puede hacer. De ahí mi vinculación, mi madre tiene amistad con quien lo lleva y me ofrecieron la posibilidad de colaborar en estas actividades de deporte y yo encantado.
¿Qué te aporta la acción voluntaria, dedicar tiempo a otras personas?
Nunca lo he hecho con la intención de qué ilusión, voy a ayudar a los demás, soy voluntario, voy a hacer algo bueno. No, lo he vivido siempre en casa, el hacer algo por los demás, es necesario. Entiendo perfectamente que hay personas que si no les das un apoyo no pueden hacer solas determinadas cosas, como ir en bicicleta o salir a correr. A mí me gusta hacer ese tipo de actividades, ¿Cómo no voy a colaborar? Cuando termino una de esas actividades me voy a casa con mucha satisfacción, como con cualquier otra actividad que pueda hacer por ejemplo con mis amigos. Cuando he ayudado para hacer la ruta del oso en tándem, al terminar yo estoy contento por haber hecho esa ruta, porque he disfrutado. Es verdad que he colaborado para ayudar a alguien, pero es que es algo que tengo inculcado que hay que hacer, no me cuesta.
¿Cómo conociste eVA-VOL?
Contactaron conmigo a través de la ONCE. La Plataforma del Voluntariado de España hizo como un sondeo por las universidades para informar del programa y luego por las organizaciones sociales, para buscar jóvenes estudiantes universitarios para participar. Contactaron conmigo y me pusieron en contacto con la Plataforma, con Maida, la personas que lo lleva, y ya me presentaron el programa, me pareció interesante y participé. Es todo muy fácil, a través de Internet.
¿Cómo ha sido el proceso hasta poder validar tus competencias en la Universidad de Oviedo?
Participé en eVA-VOL y seguí todo el proceso, elaboré el portfolio donde reflejar todo el aprendizaje que adquirí al hacer voluntariado. Se valoraban competencias como el trabajo en equipo, sentido de la responsabilidad, capacidad de aprendizaje, iniciativa, habilidades de comunicación… entre otras. Son cuestiones que se valoran por ejemplo en una entrevista de trabajo, y es una manera de demostrar que sí tengo esas competencias. Es un reconocimiento formal.
Además, la Universidad de Oviedo tiene ya reglado el reconocimiento de créditos por el aprendizaje a través del voluntariado, y aporté un informe de mi tutor en la ONCE sobre mis competencias.
¿Qué consejos le darías a otras personas voluntarias y/o universidades sobre el uso de eVA-VOL? ¿Lo recomendarías?
Yo animaría a otras personas a participar, que lo intenten. No se pierde nada. eVA-VOL es un proceso a seguir muy fácil, te va guiando a través de su página de internet, no es nada costoso. Tienes que elaborar una serie de documentos justificativos, y merece la pena. Si estás haciendo voluntariado es una manera de reconocértelo. No es nada difícil, yo lo recomiendo, aunque me dieron dos créditos, que parece muy poco porque para convalidar una asignatura optativa necesitas seis. Pero todo suma, porque además tengo otros créditos por participar en otras cuestiones. Y aquí lo importante es que se reconocen en una educación formal esas competencias que adquieres al hacer voluntariado, esa es la satisfacción.
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