Javier Montes
Pilar Pineda tiene un triple compromiso con el voluntariado: preside la Plataforma de Córdoba, es secretaria de la andaluza y ocupa la secretaría general a nivel estatal. Pero más allá de cargos, lo suyo es vocación. Recuerda que cuando estudiaba Magisterio compaginaba los libros con un montón de causas sociales. A ella le compensa. “Siempre he estado implicada con el Tercer Sector”, afirma esta cordobesa a la que le faltan horas para sacar todo adelante. Y aún así, asegura que es feliz con su vida porque le encanta «estar rodeada de gente”.
Empezaste a hacer labores de voluntariado con apenas quince años. ¿Qué te empujó a dar ese paso?
Fue una situación casual. Necesitaban apoyo con un programa de educación para ayudar a unos chavales que residían en barriadas marginales de Córdoba y a partir de eso me enganché para el resto de mi vida. Trabajé como educadora a pie de calle, también como maestra y luego ya pasé a una labor profesional. He estado con todo tipo de colectivos. Por ejemplo, con mujeres mayores que aspiraban a sacarse el graduado escolar.
Has trabajado o colaborado con Cáritas, Acción Católica, en Paz y Desarrollo, en Adsam…
Sí, siempre me he implicado en todo aquello que he tenido entre manos y siempre en el Tercer Sector. Es una suerte. Toda mi vida he estado en contacto con colectivos vulnerables. Nunca he tenido horarios y eso no quiere decir que haya renunciado a mi vida personal y privada. Creo que las personas somos siempre la misma persona. Hay quienes me preguntan que cómo llego a hacer todo lo que hago y estar con tantas personas. Siempre respondo lo mismo, no lo sé pero me aporta muchísimo y lo llevo con alegría (la entrevista la concede un sábado por la mañana justo antes de entrar a una reunión).
Dices que no entiendes tu vida sin hacer cosas por otras personas.
Así es. Hay que aprovechar nuestros momentos. Yo estoy feliz cuando estoy con gente, cuando hago cosas para que las demás personas estén mejor o estén bien. No entiendo el Tercer Sector sin la transformación de la sociedad.
También, que no haces voluntariado por los demás sino porque lo necesitas. Disculpa la pregunta, ¿es egoísmo o generosidad?
¡Qué pregunta más difícil! Todo es según cómo me pille el día. Esa reflexión me la formulo a mi misma muchas veces. Sí sé que todo es a raíz de reflexiones personales. Tengo claro que el voluntariado me aporta felicidad. El día que no sea así lo dejaré. La acción del voluntariado es gratuita pero no altruista. Yo busco un equilibrio, parte es generosidad y parte egoísmo.
¿Crees que, en general, la sociedad tiene conciencia social?
Creo que todos tenemos conciencia social pero no sé si es suficiente para potenciar la sociedad. La gente dice que es apolítica pero cualquier idea es política. Todos tenemos conciencia social pero no todos tenemos el mismo concepto de sociedad. Por desgracia hay gente que antepone su desarrollo a sus valores.
¿Desde cuándo presides la Plataforma del Voluntariado de Córdoba?
Llevo ya ocho años en la presidencia. Antes llevaba la secretaría y cuando se jubiló el presidente me eligieron. La Plataforma existe desde hace 24 años. Al principio englobaba a cuatro organizaciones y hoy somos 82 entidades de todos los colores y de todos los tamaños. Tenemos en marcha más de cincuenta acciones en Córdoba y provincia.
¿Cuáles son los principales problemas que afrontáis en el día a día?
Ahora estamos en negociaciones con los nuevos políticos. Lo que más nos cuesta es el auto mantenimiento. Estar a expensas de subvenciones nos roba mucho tiempo para desarrollar proyectos. Me refiero tanto a las personas que hacemos voluntariado como a las entidades. Tenemos que hacer chiribitas (sic) para sacar todo adelante. Ese es nuestro gran hándicap. La acción voluntaria debería de estar en primer plano de la agenda política porque somos necesarios. El campo es inmenso pero necesitamos recursos.
¿De qué estás más orgullosa?
De una actitud. De la actitud ante el inconformismo. No estoy conforme con lo que tenemos. Me gustaría que quienes están en situación de vulnerabilidad estuvieran en el centro y que no se vulneraran los derechos de las personas, especialmente de aquellas que están en un entorno peor.
¿Qué le diría a la sociedad de Córdoba para que haga voluntariado?
Que hay muchas cosas por hacer y que todos podemos hacer algo por los demás.
Y por último, ¿qué opinión te merece la labor que se hace desde la Plataforma del Voluntariado de España?
Yo llegué a la plataforma estatal hace años y desde hace cinco estoy en la Junta Directiva. Si me hicieran una encuesta diría que estoy plenamente satisfecha.

