Cáritas edita «Alimentación y vestido como derecho de ciudadanía»

 En Noticias, Nuestras Entidades

Dentro de la colección Documentos de Trabajo, del sello Cáritas Española Editores, se acaba de editar el cuaderno “Alimentación y vestido como derecho de ciudadanía. Cuestión de dignidad, autonomía y normalización”, un texto que a lo largo de 70 páginas ofrece claves para que las personas más vulnerables tengan acceso a derechos básicos como a la alimentación y el vestido, mediante la búsqueda de propuestas que también tengan en cuenta la sostenibilidad medioambiental”.

Este camino ya ha sido iniciado por varias Cáritas Diocesanas que hace tiempo impulsan modalidades de acompañamiento en esos ámbitos. Ese modelo, precisamente,  inspiró la puesta en marcha en abril de 2018, del proyecto “Moda re-” basado en un concepto de economía circular.

Comida y vestido, derechos fundamentales

El título de esta publicación supone una declaración de intenciones, al poner el foco sobre dos cuestiones fundamentales. La primera de ellas, “es que la alimentación y el vestido no son solamente necesidades básicas que Cáritas contribuye a satisfacer, sino que son derechos fundamentales de las personas y, por lo tanto, hay una obligación y responsabilidad esencial de la Administración Pública de velar por su respeto y acceso”.

La segunda se refiere “al modo en cómo queremos enfocar este soporte que estamos ofreciendo a todas las personas que se acercan a Cáritas en demanda de ayuda” a través de estos criterios:

–  No se trata solo de qué hacemos, sino de cómo lo hacemos. La dignidad es una de las claves en todo este proceso: en la acogida y la atención; en cómo vemos a la persona y nos relacionamos; y de la responsabilidad de cómo son nuestros espacios.

–  En Cáritas entendemos que todas las personas estamos en proceso de crecimiento permanente. De ahí que nuestra misión sea posibilitar la expresión de su autonomía, su capacidad de elección y decisión.

–  Por ello, debemos plantearnos facilitar el acceso, como derecho de ciudadanía, a los comercios de proximidad donde cada quién compra lo que desea según sus intereses, ingresos, etc. Lejos, por tanto, de generar espacios o proyectos reservados y de uso exclusivo a población en situación de fragilidad.

Compartir:
Noticias recomendadas