Mabel Lozano, guionista y directora de cine

“No vamos a empoderarnos mientras haya mujeres desnudas de derechos”

El 8 de marzo leeremos multitud de mensajes a favor del empoderamiento de las mujeres y la necesidad de una igualdad plena. Pero ¿de qué mujeres? Porque existen muchas realidades, una diversidad de situaciones que deja en evidencia cómo la igualdad de derechos no se logra con una lista cremallera o más puestos de dirección.

 En Entrevistas, PVE
Por LAURA MONTALVO

Así lo denuncia Mabel Lozano, quien hace 15 años dejó de ponerse delante de las cámaras para prepararse como directora y guionista e impulsar una productora especializada en derechos humanos e igualdad. Con un gran entusiasmo por la vida y el objetivo de dignificar a las personas, Lozano lleva la lucha contra la trata como algo personal y cuenta con el cine como herramienta para transformar la sociedad. Inquieta y motivada a seguir conociendo más la trata de personas, ha publicado varios libros, fruto de sus investigaciones. Se ha convertido en una voz experta contra la explotación sexual.

Como gran defensora de los derechos de las mujeres, ¿Qué supone para usted el 8 de marzo?

Cuando hablamos del 8M casi siempre pensamos en el liderazgo, en el empoderamiento de las mujeres, los retos y metas que tenemos por delante. Pero es muy importante que miremos hacia los lados, que veamos a otras mujeres que no están en nuestra posición, mujeres que están absolutamente desnudas de derechos. No vamos a ser líderes mientras otras mujeres están en una situación de máxima vulnerabilidad. ¿Cómo sentirse empoderada si vemos que las niñas son víctimas de trata? Si nacer en Paraguay es nacer sin derechos sexuales ni reproductivos y a los 18 años vas a tener dos o tres hijos producto de violaciones de tu entorno más inmediato. Es difícil hablar de liderazgo femenino mientras se comercialice con las mujeres.

Y ¿A quién compete erradicarlo? Porque parece que se ha normalizado la prostitución, es algo con lo que convivimos.

Esto no es un tema para que esté en la agenda del feminismo, es un tema gravísimo pendiente en las agendas políticas, de hombre y mujeres. Cómo es posible que vivamos con algo que llamamos trata, pero en realidad es esclavitud. Que lo normalicemos, que banalicemos la compra y venta del cuerpo de las mujeres y miremos hacia otro lado. Hay una desidia con respecto a esto a todos los niveles. La sociedad es cómplice por acción o por omisión. El 40% de los españoles ha pagado por sexo, van a comprar a las mujeres y a las niñas a los clubes y a las rotondas como si fueran un saco de carne

Ha reivindicado en numerosas ocasiones que en España no hay una ley al respecto.

Ese es el problema, que no se ha legislado. No lo ha hecho mal la derecha o la izquierda, sino todos los partidos, ya que hemos tenido gobiernos de distinto signo, PP y PSOE y hasta ahora ha habido planes contra la trata, pero no ha habido leyes contra la trata. Ahora mismo el proxenetismo consentido no es un delito en nuestro país. Necesitamos, por un lado, que se condene todas y cada una de las caras del proxenetismo, para que nadie pueda lucrarse de la prostitución de otra persona. Y, por otro, necesitamos políticas de reinserción; queremos que las mujeres dejen la prostitución y necesitan una salida. Hay mujeres que llegan y necesitan 20 dólares para dar de comer s sus niños. Lo necesitan y si no le ofrecen alternativas…

¿Qué le llevó a visibilizar la situación de las mujeres más vulnerables?

La trata tiene ya mucho más que ver con mi activismo y con mi actitud hacia la vida que con el cine. El cine es el vehículo. Además, surgió todo al mismo tiempo. Al empezar a estudiar cine empecé a conocer la trata, a raíz del testimonio de una chica a la que vendieron a un club de carretera. Yo hice el primer documental que se hizo en España sobre la trata, en 2005: ‘Voces contra la trata de mujeres’, antes no se hablaba de eso.

El cine como herramienta de transformación social…

Ciertamente utilizo el cine como una herramienta de transformación social, porque mi cine es social puro y duro. Un cine muy vinculado a los derechos humanos. En ese año 2005 hice el cambio de estar delante de la pantalla a estar detrás. Nunca más he vuelto a estar delante de la pantalla. Llevo años trabajando como directora de cine, también hago campañas como encargo, e imparto muchas conferencias por todo el mundo.

Y le queda tiempo para escribir libros y seguir investigando

Sí, acabo de presentar mi nuevo libro, ‘PornoXplotación, donde trato el tema de la pornografía, que no es otra cosa que la prostitución 2.0. es un libro que he escrito con un inspector de la policía. Nos hemos pasado varios años investigando. Es una herramienta magnífica para padres y madres de cara a educar a la juventud. Yo trabajo mucho en origen, he trabajado en Colombia, Perú, Paraguay…he conocido numerosas realidades. Mucha gente habla de trata, de prostitución por lo que ha leído, lo que ha escuchado. Pero yo siempre voy abriendo escenarios nuevos. Por ejemplo, cuando escribí ‘El Proxeneta’ y cuando hice el documental ‘El proxeneta. Paso corto, mala leche’, por primera vez en España se hablaba de esto.

Y se pone en valor. Su documental ‘Biografía del cadáver de una mujer’ está nominado a los Goya.

Sí, este año va a ser una ceremonia distinta, y me quedo con que he estado nominada el año más raro de la historia, pero es importante que la Cultura no pare y si hay que hacer la gala desde casa pues muy bien, porque por encima de todo está la vida humana.

En este documental trato un escenario totalmente desconocido. Es una investigación sin precedentes sobre todas las mujeres asesinadas en situación de prostitución. Son mujeres que no aparecen en las listas oficiales. Sus nombres no aparecen en ningún sitio y este trabajo es un homenaje para no olvidarlas. Hablo de lo que hay detrás de las luces de neón de los clubes, mostramos algunos porqués. Tendemos a pensar que esas mujeres tienen otras opciones, pero su situación es mucho más complicada. Queremos vestir de derechos a estas mujeres.

¿A través del cine también se puede concienciar en igualdad a las nuevas generaciones?

Sí, debemos a educar a los jóvenes en relaciones afectivo-sexuales sanas, hay que hablar de tener relaciones sexuales desde la empatía, el deseo compartido, desde el respeto y el consentimiento. Lo que los jóvenes ven en la pornografía lo están ritualizando en la calle. Las manadas no es otra cosa que el sexo grupal. Hay que educar a la juventud en la no banalización del cuerpo humano. La pornografía no es la sexualidad. La pornografía cada vez es más agresiva y accesible, a los 16, 17, años, y esto lleva después al sexo de pago, que es muy fácil conseguirlo. Hay mujeres que a última hora de la noche venden su cuerpo por cinco euros. Es tremendo que esto ocurra. El silencio es cómplice.

Antes hablaba de su cine como una herramienta de transformación social, como el voluntariado…

Sí, el voluntariado para mí es un apostolado. Yo lo conozco a través de la Asociación Española Contra el Cáncer. Sabes que me operaron de cáncer de mama, salí bien y tengo que recordar al resto de las mujeres que no hay que saltarse las revisiones, hacerlas te salva la vida. Lo bueno que he sacado de esta situación es que, si antes era una ‘disfrutona’ de la vida, ahora lo soy más. Vivir es un éxito.

El voluntariado me parece de una generosidad extraordinaria. Es algo motivador e inspirador la gente que es capaz de ayudar a otra gente, me parece maravilloso. Amo a la gente que tiene tantísima generosidad y empatía.

 

 

 

 

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