A la hora de poner un pie en internet, muchas organizaciones sociales se plantean directamente contar con una web institucional. Es el caso de la mayoría. A veces, como alternativa, se abren espacios como foros, blogs, chats, grupos de correo, etc.
¿Y si fuera al revés? Algunas entidades empiezan a apostar por otros tipos de espacios como «página principal», empiezan a mirar más allá de la web institucional.
Un par de casos:
- La Plataforma de Voluntariado de Albacete no cuenta aún con web, pero sí tiene un perfil en la red social Facebook
- La página de Amnistía Internacional Venezuela es una red social
Ventajas de estas herramientas:
- Muchas veces son más sencillas de manejar y consumen menos recursos
- Facilitan más obtener un espacio más participativo, acorde con la participación que se quiere fomentar en las organizaciones
- Pueden reflejar la diversidad de nuestras entidades: podemos hacer que participen desde los cargos altos, la gente que lleve comunicación, el voluntariado, usuarias y usuarios, familiares… ¡y sociedad en general!