Entrevista a Emilia Cortés, voluntaria de Fundación Secretariado Gitano

“Hay demasiadas imágenes negativas sobre el pueblo gitano”

La solidaridad se le metió en los huesos, mirando a su alrededor. Intentando comprender el mundo cuando sólo era una niña. No pudo entender por qué se discrimina al pueblo gitano, pero intuyó que la educación era el arma más poderosa para acabar con siglos de racismo y exclusión. Desde entonces, dedica parte de su tiempo a dar clases a la infancia gitana.

 En Entrevistas, PVE
A la izquierda, con anorak oscuro, Emilia junto a otras personas voluntarias de la FSG.

Una historia que vivió en  la infancia la llevó derecha al voluntariado. Al menos así lo recuerda Emilia Cortés, voluntaria de la Fundación Secretariado Gitano en Alicante: “cuando era niña, en un poblado de chabolas, ví a una familia entera viviendo en una furgoneta, no tenían recursos, pero al mismo tiempo ví que tenían un orden, una limpieza, que tenían ganas de superarse y cambiar esa situación para sus hijos. Me marcó bastante, yo sólo era una cría pero decidí ayudarles quedándome al cuidado de aquellos niños”.

Hoy es voluntaria de la Fundación Secretariado Gitano, casi ‘su familia’. Su labor consiste en apoyar al personal técnico de la Fundación, “en las aulas de refuerzo educativo para niños y niñas de primaria”. Emilia explica que trabajan con muy pocos recursos, “por ejemplo, ahora estamos en una casa que hemos reformado para hacerla escuela y no hay material ni tampoco espacio”. Aún así, a pesar la escasez, ella considera que “hay una buena evolución” en relación a los objetivos marcados por la organización.

Para la Fundación Secretariado Gitano, la educación es un puntal fundamental como demuestran las propuestas de sensibilización social que han lanzado en los últimos tiempos. “Este año nuestras campañas tienen un mensaje claro: denunciar la segregación y la desigualdad que sufren muchas niñas y niños gitanos. Es el caso de la campaña Mensajes claros o No quiero una escuela segregada“.

Para Emilia, estas iniciativas están enfocadas a visibilizar la importancia de la educación, en dar a conocer realmente al pueblo gitano, porque según relata “hay mucho desconocimiento”.

Esta voluntaria considera son muchas las necesidades que tiene que cubrir su organización “la pobreza, la escasez de recursos, la falta de oportunidades” que derivan en la “vulnerabilidad, discriminación, exclusión, falta de oportunidades e indefensión que padece el colectivo”.

Por otra parte, Emilia señala que la percepción que existe sobre el pueblo gitano no es muy esperanzadora, “hay demasiadas imágenes negativas en los medios de comunicación sobre la comunidad gitana. Tienen muchas ganas de salir adelante porque no quieren ese futuro para sus hijos” pero la solución no parece fácil.

Cuando habla del voluntariado, Emilia Cortés es contudente: “es un acto impagable que me hace valorar lo afortunada que soy y, al mismo tiempo, esas personas a las que ayudo me hacen a crecer y a aprender de la vida”.

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