“Sobreproteger a las personas con discapacidad limita su inclusión”

Emanuel Vázquez es voluntario tutelar. Su tarea consiste en acompañar en el camino de la vida a personas que se encuentran bajo tutela  por tener una discapacidad intelectual severa y no contar con familiares que las cuiden. El amor, la confianza y los momentos compartidos son la base del compromiso que asumió hace ahora un año, con Enrique, el beneficiario de su voluntariado. Con una sola frase, Emanuel lo explica todo: “él ahora es mi familia”.

 En Entrevistas, Nuestras Entidades, PVE
Por Talía Estévez

¿Por qué has elegido el ámbito de la discapacidad intelectual para realizar tu voluntariado?

Uno de mis hermanos es sordo y vengo de un país (Argentina) donde las personas con discapacidad y las familias carecen de recursos o estos son muy limitados. Las ayudas del  Estado son muy escasas; los profesionales y docentes carecían de formación y el trato, en general, hacia las personas con discapacidad es un tanto arcaico. Todo esto es debido a la desinformación, a la poca visibilidad en medios de comunicación y a la insuficiente educación social sobre el “trato” o los apoyos que las personas con discapacidad necesitan, lo que lo convierten en un tema un tanto tabú. Entonces, siempre sentí la necesidad de hacer algo más y en cierta manera compensar las dificultades que mi hermano y mi familia tuvieron en su desarrollo intelectual, ayudando a otras personas y familias que en la actualidad tienen los mismos problemas.

¿Cómo definirías el Voluntariado Tutelar?

El Voluntariado Tutelar ofrece apoyo desinteresado e individualizado, creando un vínculo más estrecho entre el voluntario y la persona tutelada, favoreciendo así su desarrollo personal y generando una inclusión más efectiva en la sociedad a través de ocio y diferentes actividades.

¿Qué es lo que lo diferencia de otros tipos de voluntariado?

La principal diferencia es el vínculo directo que ofrece el Voluntariado Tutelar, creando lazos afectivos más directos e intensos que se extienden en el tiempo, respecto a los de otro tipo de voluntariados que, por lo general, la ayuda es más global con una colaboración quizá de menos duración.

¿Qué implicación y compromiso requiere?

La implicación y compromiso que requiere este tipo de voluntariado es de máxima responsabilidad, ofrecemos tiempo de calidad y la mejor predisposición, puesto que hablamos de crear lazos afectivos muy estrechos, donde se intenta compensar, en cierta manera, las carencias emocionales y afectivas que tienen estas personas por diferentes motivos.

¿Cómo es el día a día de tu voluntariado?

Realmente es complicado describirlo, hay una conexión muy intensa y siempre es una alegría para ambos poder pasar tiempo juntos. Procuro, en la medida de lo posible, hacer actividades que le gustan, visitar otros lugares, hacer que conozca cosas nuevas. Al menos una vez a la semana nos vemos e intentamos hacer actividades diferentes: dar un paseo, salir a comer, visitamos a su madre que está en una residencia, vamos al cine o a ver algún espectáculo.

Emanuel y Enrique en una de las excursiones que realizan habitualmente

Háblame de Enrique, ¿cómo es el vínculo que habéis creado?

A Enrique lo conocí hace 3 años en un trabajo que hice como monitor y la conexión fue inmediata. Tenemos una personalidad muy parecida y eso lo ha reforzado aún más, al año siguiente volvimos a coincidir y no hizo más que reafirmar nuestra relación y a partir de ahí y gracias a Futurioja, que me hablaron de lo que consistía el Voluntariado Tutelar, pudimos tener la posibilidad de pasar más tiempo juntos.

Que haya entrado en mi vida es de las mejores cosas que me ha pasado y realmente me siento afortunado, tenemos una relación magnífica y ya es un integrante más de mi familia, mis padres y hermanos lo quieren mucho, ellos también están muy implicadosen todo lo que pueda necesitar.

¿Ha cambiado tu vida desde que haces este voluntariado?

No sé si realmente la ha cambiado como tal, pero sin duda la he mejorado de una manera exponencial. Me ha ayudado a conocerme más, conocer mis carencias y poder solventarlas, adquirir este tipo de implicación ayuda a madurar y a ser más responsable en mis acciones, me ha demostrado que con amor y buen hacer se pueden cambiar y mejorar muchas cosas.

¿Cómo crees que concibe la sociedad la discapacidad? ¿y en particular a las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, que son apoyadas por las Fundaciones Tutelares que no cuentan con apoyos familiares? ¿Crees que la discapacidad en general sigue siendo un tema tabú?

No considero a día de hoy sea un tema tabú, pero sí que hay mucha desinformación y poca educación social. En muchos casos se ve a las personas con discapacidad como “pobres niños” o “pobres personas” sin saber, quizás, que siguen siendo personas como todos, que sienten y padecen, que tienen su temperamento, etc. Se tiende a la sobreprotección limitando así su desarrollo e inclusión.

¿De qué forma crees que contribuye tu voluntariado a conseguir una sociedad más justa e igualitaria?

El principal objetivo del voluntariado es ayudar, en mi caso, a las instituciones a conseguir que las personas con discapacidad logren una plena inclusión en la sociedad, dándoles visibilidad e implicándoles en diferentes actividades sociales. Haciendo partícipe a la propia sociedad y normalizando su inclusión, evitando que se comporten como colectivo. También  dando a las personas que acompañamos el afecto y bienestar emocional que a nivel institucional a veces no es tan fácil de facilitar.

 

El Voluntariado Tutelar es una figura propia de las Fundaciones Tutelares miembro de la Asociación Española de Fundaciones Tutelares. Esta red de voluntariado, que forma parte de la Plataforma del Voluntariado de España, cuenta con la implicación de cerca de 700 personas voluntarias.

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