Noticias del Tercer Sector

- PVE

Leyre Merle, Voluntaria en apoyo escolar

"Hacer voluntariado me ayuda a valorar más lo que tengo y lo que puedo aportar"

Leyre siempre va con prisas de un lado a otro. Sin embargo, cuando se dirige a la asociación Nuevo Futuro donde presta apoyo escolar como voluntaria, se olvida del reloj; sabe que el esfuerzo merece la pena. Ella, a sus 31 años, ha encontrado en este voluntariado un espacio donde crecer y aprender compartiendo lo más valioso que tiene: su tiempo.

Imprimir noticia

¿Qué te motivó a hacer voluntariado?

Empecé yendo a Nuevo Futuro porque una amiga de la carrera y su hermana eran profesoras de apoyo allí. Me dijeron que un día podía acompañarlas para conocer la asociación y ver qué tal me parecía echar una mano. Me gustó. Vi que era algo que podía hacer y me quedé.

¿Cómo llegaste?

Primero estuve con María, que era una madrina de la asociación, y con varios educadores. Ya conocía a algunas personas de allí, ellos me vieron en contacto con los chicos y como me desenvolvía bien con ellos,  me dejaron allí. Aparte, hay un trámite de papeleo pero fue muy fácil.

 ¿Qué actividades desarrollas?

Soy profe de apoyo. Voy 2 horas, un día a la semana y me siento con alguno de los chicos, aunque generalmente suelo estar con el mismo. Empecé con él cuando estaba en primero de la ESO y este año ya ha hecho cuarto. Le ayudo sobre todo con matemáticas y ciencias ya que estudié ingeniería industrial y se me da mejor la parte de letras. Normalmente, estoy con él pero hay días en que mi apoyo le hace más falta a otros chicos, así que les echo una mano. En el hogar donde estoy hay como ocho chicos de entre 7 y 16 años.  

¿Cuándo haces voluntariado con una misma persona se crea algún vínculo especial?

Cuando llegué me dijeron que había un chico que necesitaba más apoyo en matemáticas y me lo asignaron. A él lo conozco mucho mejor y la verdad es que con él todo se me da muy bien. Cuando empecé a darle apoyo escolar él había suspendido mates, pero pasó el curso del año siguiente y aprobó la recuperación del año anterior. Así que sientes que aportas un poquito y te da mucha alegría cuando aprueba. 

 ¿Cómo es trabajar con chicos cuya situación familiar es complicada?

A pesar de que la situación familiar de los chicos no es la mejor, son alegres, abiertos y agradecidos. Cuando vas a ayudarlos te lo agradecen. Cuando saludan un poco desanimados, porque hay días que son más complicados, uno tiene que pensar en hacer otra cosa más animada porque les va a venir bien y en el fondo te lo reconocen.

Nuevo Futuro tiene centros de acogida donde hay menores que viven toda la semana y notas que los chicos y los educadores son como una gran familia. A veces les riñen porque los están educando, hay discusiones entre los chicos, como cuando se discute entre hermanos.

¿Cómo es el voluntariado en Nuevo Futuro?

Tengo contacto directo con los educadores y la madrina, que es un poco como la madre de todos. Ella se sienta con los chicos cuando tienen problemas, es un papel de apoyo muy maternal. Veo que tanto los educadores como la madrina están contentos de que vayamos a echar una mano y obviamente saben que lo estás haciendo en tu tiempo libre. Así que siempre te preguntan cuándo puedes, nunca te presionan a nada, siempre es el tiempo que tú quieras y puedas dedicar. Mi relación con ellos es buena.

¿Puedes contarnos alguna anécdota que hayas vivido durante tu voluntariado?

Uno de los mejores momentos es cuando ves que lo que tú haces o que nuestro apoyo ha servido. Recuerdo mucho cuando el chico al que ayudo aprobó matemáticas en segundo de la ESO y recuperó todo lo del primer curso. Yo estaba en un viaje y me llamó a contarme que había aprobado y me dio muchísima alegría.  

También tenemos momentos especiales cuando compartimos, por ejemplo, la cena de navidad con todos los educadores, las voluntarias y los chicos. A veces los niños nos cantan o montan una buena fiesta. Lo pasamos muy bien.

¿Crees que esta experiencia ha aportado algo a tu vida?

 A mí, personalmente, me gusta hacer voluntariado con niños y jóvenes. A veces salgo corriendo del trabajo antes de tiempo y voy preocupada por algún asunto, pero luego estoy con ellos un rato y la verdad es que cambias el chip y ves que hay otras cosas más importantes en la vida aparte del trabajo y de las preocupaciones. Te da otra perspectiva. Creo que hacer voluntariado me ayuda a valorar más lo que tengo y también lo que puedo aportar. Es un tiempo que vale la pena.

 ¿Qué dirías a las personas para que se animen a hacer voluntariado?

Diría a cada uno que hiciera algo que le guste. Tal vez dar matemática no les anima nada, pero sí les gusten las personas mayores o el deporte, que cada uno piense dónde puede y dónde se ve aportando más. Aunque no lo haya hecho antes, que se lance.

Buscador de noticias

buscar

C/ Tribulete nº 18, local. 28012 Madrid
Tel: 91.541.14.66
correo-e:

Subvencionado por:

Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad X-solidaria