“La satisfacción de saber que estoy dando apoyo a alguien, es increíble”

 En Archivo, PVE

La Federación de Mujeres Rurales, es una entidad que trabaja para lograr la igualdad laboral, social y económica de las mujeres que viven en núcleos rurales. Mari Carmen acudió a la entidad no para demandar ayuda, sino para prestarla desde su posición de mujer trabajadora fuera de casa. En sus más de 40 años de actividad profesional en un mismo instituto, vio cómo evolucionaba la sociedad española, comenzó impartiendo clases de Formación del espíritu nacional para más tarde dar clases de plástica, manualidades y dibujo técnico. Como una gran apasionada a la enseñanza, vivió su jubilación con tristeza y la retrasó todo lo que pudo, “pedí jubilarme a los 70, y por suerte me lo permitieron “.

Don Benito, explica Mari Carmen, “es un pueblo rico aunque como en todas partes, existen algunas necesidades y desigualdades”.  Ella habla de su pueblo con orgullo, aunque si nos paramos a contar a todos sus habitantes, sale una ciudad ya que cuenta con una población cercana a las 40.000 personas. De entre todas ellas, 35, son las mujeres con las que realiza su voluntariado. Con ellas comparte dos tardes a la semana, “una de ellas la dedicamos a la formación y la otra a la costura; entre todas aportamos nuestras telas y hacemos prendas para nosotras y para la casa de acogida”.

Además de las reuniones semanales, cuentan con una planificación anual en la que uno de los grandes hitos es la recogida de aportaciones al Banco de Alimentos, “en la pasada edición, las mujeres de FEMUR conseguimos llenar 28 contenedores de 500kg. No se puede explicar la satisfacción que esto significa cada año”. Al hilo de este recuerdo, Mari Carmen se entretiene en contar lo que para ella supone el voluntariado, “a mí siempre me ha encantado ayudar a las personas, pero la satisfacción de saber que estoy dando apoyo a alguien, es increíble. En las reuniones, muchas veces nos ponemos a recordar y nos emocionamos al pensar en lo que conseguimos”.

Otro de los motivos de “orgullo y satisfacción” para ella, es la labor voluntaria que también realiza para ADAT, la Asociación de Ayuda a Toxicómanos. Allí continúa su papel de profesora de arte y da clases de pintura y manualidades a personas adictas.

Sobre el auge del movimiento feminista que vivimos actualmente, Mari Carmen habla con ilusión de la actuación de su entidad el pasado 8 de marzo, “Además de leer un manifiesto, participar en la manifestación y en la comida de más de 600 mujeres, hicimos una representación teatral de la comedia ‘Lola, la de Frasquito’”.

Mari Carmen además de voluntaria, profesora, jubilada y madre de cinco hijos es abuela de siete nietos y nietas en los que confía para que cojan el relevo y se apunten al voluntariado.

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